Selección de acero para herramientas para matrices de embutición profunda

Las matrices de embutición profunda se utilizan en operaciones de conformado en frío para convertir chapas planas en componentes huecos. El proceso se realiza normalmente a temperatura ambiente o cerca de ella y rara vez supera los 200 °C, por lo que el ablandamiento térmico no afecta a la vida útil de la herramienta.

En cambio, la falla está determinada por la presión de contacto y la fricción de deslizamiento en la interfaz entre la matriz y la pieza de trabajo. En estas condiciones, los modos de falla predominantes son el desgaste abrasivo y el desgaste adhesivo (agarrotamiento). La transferencia de material a la superficie de la matriz aumenta la fricción, interrumpe el flujo del metal y acelera el daño superficial. En la práctica, la vida útil de una matriz depende de la resistencia del material al desgaste, la adhesión y la inestabilidad superficial bajo contacto sostenido.

Factores de selección

La selección del material para las matrices de embutición profunda se rige por la carga mecánica y el comportamiento de fricción, más que por la temperatura.

La resistencia a la deformación plástica es esencial para mantener la geometría del troquel bajo alta presión de contacto. Una vez que la superficie se deforma, se pierde la holgura y la calidad de la pieza se deteriora rápidamente.

La resistencia al desgaste debe abordar tanto la abrasión como la adhesión. El contacto deslizante continuo requiere un material que resista el desgaste superficial y, al mismo tiempo, limite la acumulación de metal en la pieza de trabajo. Esto suele favorecer a los aceros con un contenido suficiente de carburo, pero un volumen excesivo de carburo aumenta la fragilidad y el riesgo de astillamiento.

La dureza mejora la resistencia al desgaste y reduce la adherencia, pero debe equilibrarse con la tenacidad. En matrices de embutición profunda, especialmente aquellas con radios pequeños o geometrías complejas, una tenacidad insuficiente puede provocar astillamiento o agrietamiento de los bordes.

Debido a las bajas temperaturas de funcionamiento, la dureza en caliente no es un factor determinante en la selección del material. Esta debe centrarse en la resistencia al desgaste, la adherencia y la resistencia a los daños mecánicos bajo presión.

Aceros para herramientas recomendados

Acero para herramientas AISI D2 | 1.2379 | SKD11

El acero D2 es la opción estándar para series de producción largas donde el desgaste abrasivo es la principal preocupación. Su alto contenido en carbono y cromo proporciona una gran resistencia al desgaste y la deformación de la superficie.

Su rendimiento es óptimo cuando la lubricación es estable y la tendencia al desgaste no es severa. En aplicaciones con alto riesgo de adherencia, su rendimiento puede disminuir debido a la acumulación de material. La dureza de trabajo típica es de 58 a 62 HRC.

Acero para herramientas AISI A2 | 1.2363 | SKD12

El acero A2 se utiliza cuando se requiere mayor tenacidad y estabilidad dimensional. En comparación con el acero D2, ofrece menor resistencia al desgaste, pero mayor resistencia al astillamiento y al agrietamiento.

Es adecuado para matrices con geometría compleja, alta concentración de tensiones o volúmenes de producción moderados, donde la integridad de la herramienta es más importante que la vida útil máxima. La dureza típica es de 57 a 60 HRC.

AISI O6

Se selecciona la aleación O6 cuando el agarrotamiento es el modo de fallo predominante. La presencia de grafito libre reduce la fricción en la interfaz de contacto, limitando la adhesión y estabilizando el flujo del metal.

Resulta especialmente eficaz en condiciones de embutición difíciles, donde la adherencia del material no puede controlarse únicamente mediante lubricación. Su dureza típica es de 58 a 62 HRC.

AISI M4

El acero M4 se utiliza en condiciones de trefilado severas donde los aceros convencionales para trabajo en frío no pueden mantener la vida útil de la herramienta. Su alto contenido de carburo de vanadio proporciona una resistencia superior a la abrasión y la deformación plástica.

Generalmente se selecciona cuando los aceros D2 o A2 presentan un desgaste rápido bajo cargas elevadas o en producción de alto volumen. Debido a su menor tenacidad y mayor costo, se reserva para aplicaciones donde la resistencia al desgaste es el factor limitante. Su dureza típica es de 60 a 64 HRC.

Tabla de resumen

Grado de acero para herramientasDureza típicaVentaja principal para la embutición profunda
AISI D258–62 HRCAlta resistencia al desgaste para largas series de producción.
AISI O658–62 HRCFricción reducida y fuerte resistencia al desgaste por fricción.
AISI A257–60 HRCMayor resistencia y estabilidad dimensional
AISI M460–64 HRCMáxima resistencia al desgaste en condiciones severas.